| Programa de Epilepsia y Mapeo Cerebral: Historias de valor, inspiración y éxito |
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Introducción: El Sol Brilla sobre Muller, la dueña de casa
Cuando Liz ingresó al quinto grado recuerda haber visto un aura similar a un deja vu o a una "sensación de haber estado allí antes". A veces, también sentía demasiadas náuseas. Sin embargo, eran las únicas sensaciones inusuales que experimentó. Salió bien en sus estudios y partió a convertirse en una profesional en educación especial a los 19 años. Un día en 1980, Liz experimentó su primera convulsión tónico clónica mientras estaba de pie ante sus estudiantes. Ella dice, "no sabía que hacer con ella. Al instante, mi mundo cambió como resultado de ello. Desde este punto, sólo recuerdo visitas a los neurólogos y tomando muchos medicamentos". Irónicamente, muchos de sus estudiantes experimentan también los ataques. Afortunadamente, Liz fue capaz de mantener su trabajo y la mayoría de sus ataques se produjeron de noche. Ella dice, "me despertaba cansada y me sentía lenta. Pero, yo siempre estaba lista para enseñar." Cuatro años antes de su primera convulsión, Liz conoció a Marcus Muller, un paramédico del departamento de bomberos de San Marino. Fue una atracción magnética para los dos. Poco después, se casaron. Ocho años más tarde su hermosa hija Kellie, llegó. Durante la mayor parte de estos años los ataques de Liz fueron bien controlados con medicamentos antiepilépticos. De vez en cuando se presentaba uno que otro ataque pero nada grave de que preocuparse. De pronto, hace algunos años, los ataques de Liz empeoraron y se volvieron inmanejables. Su vida se convirtió en una visita al médico tras otra con varios medicamentos antiepilépticos prescritos. Probó ocho de ellos sin éxito. Su espíritu se desplomó y sintió que "la vida no valía la pena de ser vivida así". Ella estaba perdiendo su sentido de la independencia y no sabía qué pasaría a continuación. En marzo de 1999, el padre de Marcus vio un artículo en el Diario “Los Angeles Times” acerca del Programa de Epilepsia y Mapeo Cerebral en el Hospital Huntington Memorial. Marcus y su familia la animaron a tomar los pasos necesarios para determinar si ella sería una candidata para cirugía. Después de una serie de pruebas de imagen, Liz fue admitida en el hospital para una estadía de siete días a fin de evaluar el origen, el tipo y la extensión de sus convulsiones. A continuación, Liz fue admitida en el Hospital por otros 20 días para una observación de fase II y finalmente otros seis días para una de fase III. Aunque sus estadías en el hospital fueron agotadoras, Liz y Marcus dicen, "Las enfermeras fueron maravillosas con sus palabras de aliento. Los voluntarios fueron muy útiles al traerle el perro de terapia para tener con quien acurrucarse." Después de cinco horas de cirugía realizada por el Dr. Adam Mamelak, Ella dice, "siento que todo valió la pena. Mi recuperación tomó casi un año completo, pero ahora estoy libre de las convulsiones y los medicamentos. El sol brilla con más fuerza sobre nosotros. Doy las gracias a nuestro pastor, John Sims por su enorme aliento y sé que todas nuestras oraciones fueron contestadas." Además de apreciar muchísimo su "nueva vida", Liz ahora es una mamá futbolista activa y una voluntaria en el Hospital Huntington.
Lynn Burlin disfruta la Vida al máximo
Entonces un día poco antes del descanso, ella dice, "me encontré hablando, pero nadie podía comprenderme. Creyeron que estaba holgazaneando e interrumpiendo la clase. Pero, yo estaba teniendo mi primer ataque convulsivo". En un lapso de tres minutos, la vida de Lynn cambiaría para siempre. Lo siguiente que recuerda es la interminable serie de pruebas y agujas. Ella dice, "cuando volví a la escuela, mis amigos estuvieron apenados por mí, pero no querían hablar de lo que me había sucedido." Debido a todos los tratamientos médicos y a otras interrupciones en sus estudios, su madre la ocultó durante un año. Ella dice, "Me sentí como que estaba siendo castigada". Al principio los medicamentos funcionaron hasta que alcanzó la adolescencia. Desde entonces, sus ataques comenzaron nuevamente a pesar de los medicamentos. Imperturbable, Lynn se mantuvo activa con su equipo de natación, su equipo de entrenamiento y con las actividades de la Pequeña Liga de Softbol. Al final de su adolescencia, los ataques de Lynn empeoraron. Sus medicamentos la estaban volviendo soñolienta. Y se estaba deprimiendo. Su papá le sugirió que asistiera a un grupo de apoyo de epilepsia. Fue en su segundo encuentro que ella encontró el valor de buscar una cura a través de la cirugía. Después de una evaluación exhaustiva, se determinó que Lynn era una buena candidata para la cirugía. Con una exitosa cirugía detrás de ella, ha estado viviendo su vida libre de ataques y medicamentos. Obtuvo una licenciatura en arte en la Universidad de Woodbury. Conoció y se casó con Tom Burlin, que la sorprendió con su primer coche soñado, un Honda Prelude 0 kms color plata. En el año 2000, Lynn comenzó su propio negocio gráfico, Dedicado a las Gráficas, donde ella ha estado ayudando activamente a sus clientes con el diseño de logotipos y folletos. Además, ella brinda su tiempo libre como voluntaria de la Fundación para la Epilepsia y al PEMC.
Lu Cindy Duncan vive una vida llena con canciones
Su crecimiento fue una verdadera pesadilla. Como ella dice, "La escuela no fue una experiencia agradable. Me resultaba difícil concentrarme en los estudios y mis compañeros me hacían bromas terribles después que sufrí una convulsión." Afortunadamente, Lu Cindy encontró una salida creativa tocando el piano y cantando. Desde que era niña, ella siempre tuvo la esperanza de poder actuar en público sin pensar en tener un ataque. Como ella dice, "me convertí en Cristiana, acepte a Cristo en mi vida a los nueve años. Siempre recordaba rezar a Dios esperando a ser sanada." A pesar de sus ataques, su fe siguió siendo fuerte. Se graduó de la Secundaria e ingreso a la Universidad. En 1981, luego de tres años de estudios, le ofrecieron un trabajo "demasiado bueno para dejarlo pasar" y comenzó a trabajar para el Gobierno Federal. Ella dice, "todos aquellos con quienes trabajé sabían que tenía epilepsia y me apoyaron en todo momento. Mi supervisor incluso me invitó a compartir su vehículo en carpool por lo que mi incapacidad para manejar nunca fue un problema o un obstáculo. Era afortunada de estar allí y sentí que Dios estaba cuidándome." De 1981 a 1986, Lu Cindy trabajó para muchas personas interesantes con trabajos desafiantes. Finalmente, se mudó a Alemania y trabajó en una base del ejército. Lamentablemente, sus ataques aumentaron y fue diagnosticada con tener convulsiones psicomotores. Ella dice, "Los ataque fueron sucediéndose durante el día y la noche y mis auras llegaban en forma de dolores de estómago." Como sucede con las oportunidades, Lu Cindy regresó a California de Alemania en 1987. En ese momento, su médico la derivó con el Dr. William Sutherling. Ella recuerda vívidamente, "En mi primera consulta con el Dr..Sutherling, me preguntó si nunca había considerado la cirugía como una opción?" Por supuesto que me reí y lo miré con curiosidad. Luego, comencé a pensar en ello. Era la primera vez que un médico me hablaba de cirugía." Después de cuatro años de agotar todos los medicamentos disponibles y aún de participar en un estudio de drogas, dice, "llegué a un punto de estar cansada de mi vida tal como era y finalmente estaba dispuesta a verla cambiar". El 4 de junio de 1991, Lu Cindy Duncan fue elegida para beneficiarse de una Lobotomía del temporal derecho y desde entonces está libre de ataques con Tegretol desde entonces. Seis meses después de la cirugía, Lu Cindy obtuvo su primera licencia de conducir. Ahora, ella canta y toca el piano en su iglesia sin tener nunca más que preocuparse por tener otro ataque. Durante los últimos diez años, Lu Cindy vive como una inspiración para otros. Ella dice, "la mejor parte de mi vida es que vivo de forma independiente con una hermosa visión de la vida. "Me acuerdo de la paz que sentí cuando entre a cirugía. Fue una respuesta a mis oraciones y al tiempo. El tiempo de Dios, era el correcto. "
lex Minassian tiene muchas ganas de vivir!
Creciendo en Irán, Alex había vivido con epilepsia intratable desde que estaba en cuarto grado. Durante muchos años su vida parecía sombría y sin esperanzas de poder trabajar a tiempo completo o conducir los coches que reparaba para su numerosa familia. El camino hacia una cura para su epilepsia tampoco era fácil. Cuando su familia se trasladó a los Estados Unidos, los ataques continuos de Alex aumentaron en intensidad y frecuencia por más de 10 años. Durante este tiempo, parecía que no había nada que pudiera controlar las convulsiones y la esperanza lo estaba eludiendo. Poco después de enterarse del Programa de Epilepsia y Mapeo Cerebral, su tía, Tamara "Tammy" Arzoo hizo una cita para encontrarse con el neurólogo y Director Medico del PEMC, Dr. William Sutherling. Después de una cuidadosa evaluación, el Dr. Sutherling opinó que el tejido epiléptico en el cerebro de Alex era el resultado de una batalla contra la meningitis durante la infancia. El 26 de mayo de 1998, se sometió a una cirugía de tres horas, llevada a cabo por el Dr. Adam Mamelak. A través del generoso apoyo a la investigación, de una Fundación caritativa anónima, los fondos estuvieron disponibles. Inmediatamente, la vida de Alex se alegró. Él dice, "estoy feliz de tener mi vida ahora." La Sra. Arzoo agrega, "Todos estábamos con miedo de que Alex pudiera caerse y herirse a sí mismo. Ahora, puede caminar, cocinar y limpiar por sí mismo, sin el temor de tener una convulsión." |
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